Friday, September 08, 2006

EL CAMINO

El camino que parte de Selçuk y conduce a las ruinas de Éfeso es muy largo pero sombreado y lleno de sorpresas.
La mayor parte de los turistas realiza este trayecto en Dolmus o en Taxi, perdiéndose una experiencia maravillosa con tintes surrealistas, oníricos.

Los personajes que lo caminan se debaten entre lo costumbrista y lo
claramente peculiar. Decenas de " road runners" que no parecen ir a ninguna parte... tampoco venir de ningún sitio. Es imposible intentar adivinar que hacen allí, a kilómetros de cualquier lugar habitado.Tu te cruzas con ellos porque te diriges a algún lugar y ellos, esperan, andan o hacen picnic en medio de la nada, porque no tienen prisa, por el puro gusto de estar ahí. Es algo casi mágico.
Cada uno de ellos hizo que ese camino se tornara una experiencia irrepetible para mi.
La recia mujer que, apunto de compartir una sandia con su familia nos regaló la mitad, tras pedirle permiso para tomarles una foto.

El simpático abuelo que pasea en su extraño vehiculo,

el hombre que nos dio unos higos para el camino, los jornaleros que bromeaban conmigo por mis enormes gafas de sol

y los niños, los niños que trabajan,

los niños que caminan hacia ninguna parte..
Todos ellos,Tan diferentes, tan extraños para mi (con mi cuadriculada mente occidental) como marcianos, me recordaron, con su trato, sin embargo, el sentido de la palabra HUMANIDAD. Nunca nadie me pareció tan humano como ellos aquel día.

1 comment:

antona said...

Buen reportaje,me ha gustado mucho
salu2