Friday, September 29, 2006

EL SABOR DE LA VIDA


Aquella mañana, en el Dólmus hacia Tire, no había más turistas que nosotros.
Nos rodeaban las mujeres que iban a hacer la compra al mercado: Tire es un minusculo y tranquilo pueblo a unos 30 Km. de Selçuk que los martes se transforma en un estallido de color y bullicio que es el mercado semanal.


Las imágenes y anécdotas nos asaltan a cada paso, los olores, la gente , las sonrisas...




pero tan sólo puedo hacer estas fotos.
Luego, mi cámara deja de funcionar. La tarjeta se atasca en el interior, y aún nos queda casi una semana de viaje.
De repente, un momento tan grandioso se convierte para mi en un momento de crisis...
¿Qué podía hacer?
Guardé la cámara y decidí que aquella era una experiencia que merecía la pena ser vivida, aunque fuera sin cámara.
Fue estupendo liberarme de la necesidad de hacer fotos para retomar el disfrute de hacerlas. Yo misma me sorprendí de verme, tranquilamente paseando por aquellas calles compartiendo con Víctor un festín de moras gigantes, como cualquier otro transeunte.

2 comments:

Aitana said...

La peor de las pesadillas, que la cámara colpase. Pero como bien dices Sofía, no queda más remedio que resignarse y disfrutar el momento.
Los mercados siempre son lugares increíbles, empezando por el rastro (el cual hecho mucho de menos).

Sergio Alberto Bujanda said...

Sofía sos una de las mejores fotógrafas de reportaje fotográfico que yo haya visto. Logras en tus imágenes captar el momento justo, y las emociones de tus personajes retratados.
http://sergiobujanda.blogspot.com/